
Una nueva regla para ahorrar energía
La CREG expidió la Resolución 101 120 de 2026, que crea un programa temporal para incentivar el uso eficiente de la electricidad cuando el país atraviese situaciones de baja hidrología, estrechez energética o riesgos para la confiabilidad del suministro.
El programa tiene como fecha de inicio el 15 de agosto de 2026 y una duración inicial de seis meses. Podrá extenderse si persisten las condiciones que dieron origen a la medida o terminar antes si la situación mejora.
La idea central puede resumirse así:
¿Esto me aplica?
La resolución habla de usuarios regulados, una expresión habitual en el sector eléctrico pero que no todo el mundo conoce.
Dicho de forma sencilla, son usuarios que compran su electricidad bajo las condiciones tarifarias establecidas por la regulación, en lugar de negociar libremente el precio de la energía como puede hacerlo un gran consumidor.
Dentro de las categorías contempladas están:
- Hogares de los estratos 1 al 6.
- Usuarios comerciales regulados.
- Usuarios industriales regulados.
Para los usuarios incluidos, la aplicación será automática. No será necesario registrarse ni solicitar participar.
Es normal. Puedes verificar la clasificación de tu cuenta en la factura o consultarla directamente con tu comercializador de energía.
También existen excepciones. Entre ellas se encuentran determinados usuarios con medidores prepago, instituciones de salud, establecimientos educativos, organismos de atención de emergencias, entidades oficiales y algunos autogeneradores y comunidades energéticas.
Además, una persona que necesite utilizar de manera permanente o intensiva equipos eléctricos indispensables para preservar su vida o salud podrá solicitar su no inclusión aportando el soporte médico correspondiente.
Tu cuenta tendrá su propia meta
No todas las familias ni todos los negocios consumen la misma cantidad de electricidad.
Por eso, la regulación no define una cifra única para todo el país.
La empresa de energía revisará el comportamiento histórico de cada cuenta durante los doce meses anteriores y, siguiendo la metodología definida por la resolución, establecerá una meta individual de consumo.
Cuando no exista suficiente información histórica, se utilizará una referencia construida con usuarios comparables.
En una factura real el consumo se expresa en kilovatios hora o kWh.
Si nunca has entendido qué es un kWh, para seguir esta explicación basta pensar en él como una unidad utilizada para contar cuánta electricidad consumiste, de forma parecida a como los litros permiten medir una cantidad de agua.
Para hacerlo sencillo, usaremos durante toda la explicación una cuenta ficticia:
¿Qué pasa si consumo 85, 100 o 120?
Esta es probablemente la forma más fácil de entender toda la regla.
Si consumes menos de 90
Para que exista ahorro reconocido, el consumo debe quedar por debajo del 90% de la meta.
Con una meta de 100:
- Consumir 90 no genera ahorro reconocido.
- Consumir 85 genera 5 unidades de ahorro reconocido.
- Consumir 80 genera 10 unidades de ahorro reconocido.
Esto tiene un detalle importante.
Si consumes 85, utilizaste 15 unidades menos que tu meta original de 100. Sin embargo, la regulación comienza a reconocer el ahorro por debajo del límite de 90.
Por eso, en este caso el ahorro reconocido es de 5 unidades, no de 15.
Además, el ahorro reconocido tiene un límite máximo equivalente al 30% de la meta individual del período.
Si consumes entre 90 y 110
Estás dentro de la zona neutral.
Con nuestra meta de 100, consumos como 92, 100, 105 o 110 permanecen dentro de esa zona.
No existe ahorro reconocido, pero tampoco cobro adicional.
La banda permite pequeñas variaciones normales sin que cualquier incremento en el consumo genere inmediatamente una consecuencia económica.
Si consumes más de 110
Supongamos que consumes 120.
Aquí aparece uno de los puntos que más fácilmente puede prestarse para confusión.
No se aplica un cobro adicional sobre las 120 unidades completas.
Tampoco sobre las 20 unidades que superaron la meta original.
Se aplica únicamente sobre las 10 unidades que están por encima de 110.
Ahora sí: el frasco de las groserías
Aquí es donde la regulación puede explicarse con una analogía cotidiana.
Imagina ese frasco familiar en el que cada vez que alguien rompe una regla debe poner una moneda.
En este programa ocurre algo parecido:
Parte de su consumo supera el 110% de su meta y genera un cobro adicional.
2. El dinero efectivamente pagado entra en una bolsa.
El comercializador administra esos recursos dentro del mercado correspondiente.
3. Otros usuarios lograron ahorro reconocido.
Quienes cumplan las condiciones podrán ser considerados beneficiarios.
4. Se liquida el período.
Los recursos disponibles se distribuyen de acuerdo con las reglas del programa y aparecen como saldo a favor.
Por eso, ahorrar una determinada cantidad de energía no garantiza una cantidad fija de dinero.
El beneficio dependerá, entre otras condiciones, de cuánto dinero haya sido efectivamente recaudado en la bolsa correspondiente.
¿Y si nadie pone monedas?
Este sería un escenario muy favorable para el sistema.
Si prácticamente nadie supera el 110%, podría ocurrir que la bolsa quede vacía.
En ese caso, aunque existan usuarios con ahorro reconocido, no habrá recursos monetarios provenientes de cobros adicionales para distribuir.
Puede parecer contradictorio:
“Si ahorré, ¿por qué no recibí dinero?”
Porque el objetivo principal del programa no es llenar la bolsa ni repartir premios.
Su propósito es reducir la demanda cuando el sistema eléctrico necesita ese esfuerzo colectivo.
Es el que casi no necesita llenarse.
La empresa administra el frasco, pero no es su propietaria
La resolución establece que los recursos recaudados deben identificarse en la contabilidad y en los sistemas de información como recursos de terceros.
El comercializador deberá, entre otras tareas:
- Calcular las metas individuales.
- Determinar los consumos sujetos al programa.
- Aplicar y recaudar los cobros adicionales.
- Administrar la bolsa correspondiente.
- Determinar los beneficiarios.
- Reconocer los saldos a favor.
- Conservar la información.
- Reportar los resultados para seguimiento.
La empresa actúa como administradora del mecanismo. Los recursos deberán utilizarse según las reglas de distribución establecidas por la regulación.
¿Cuánto podría representar el cobro adicional?
El porcentaje depende del tipo de usuario:
| Tipo de usuario | Adicional aplicable |
|---|---|
| Hogares estratos 1, 2 y 3 | 30% |
| Hogares estratos 4, 5 y 6 | 50% |
| Usuarios comerciales e industriales regulados | 70% |
Estos porcentajes se aplican únicamente sobre el consumo que queda sujeto al cobro adicional.
Un ejemplo ficticio en pesos
Volvamos a nuestra cuenta con meta de 100.
Supongamos exclusivamente para facilitar la explicación:
- Meta: 100 unidades.
- Consumo: 120 unidades.
- Consumo sujeto al cobro: 10 unidades.
- Tarifa de referencia ficticia: COP $1.000 por unidad.
- Usuario residencial estrato 3.
- Adicional correspondiente: 30%.
El adicional por cada una de las 10 unidades sería COP $300.
¿Qué deberías empezar a mirar en tu factura?
Hasta ahora muchas personas abren su factura y se hacen principalmente dos preguntas:
¿Cuánto tengo que pagar?
¿Por qué aumentó o disminuyó frente al mes pasado?
Durante el programa aparecerá una tercera pregunta que será fundamental:
Los comercializadores deberán poner a disposición del usuario información relacionada con:
- Su meta individual del ciclo.
- Su consumo frente a esa meta.
- El consumo excedente o el ahorro reconocido, según corresponda.
- El cobro adicional cuando exista.
- Una estimación informativa del ahorro acumulado.
- Su posición relativa frente a otros usuarios de su categoría de comparación.
La factura dejará de ser únicamente un documento para saber cuánto pagar.
Durante el programa también se convertirá en una herramienta para entender cómo se está comportando tu consumo frente a tu propia referencia.
Para quienes trabajan en el sector
Más allá de la explicación para el usuario final, la resolución también implica ajustes operativos relevantes para comercializadores y demás actores involucrados.
Entre ellos:
- La meta individual se construye a partir de la mediana de los consumos promedio diarios de los ciclos completos facturados durante los doce meses anteriores.
- Cuando no existe histórico suficiente, se utiliza una meta de referencia para la categoría correspondiente.
- Existen ciclos neutralizados que no generan cobro adicional ni ahorro reconocido.
- Cada comercializador debe constituir bolsas por mercado de comercialización.
- Los recursos recaudados tienen tratamiento de recursos de terceros.
- El ASIC realizará seguimiento mediante reportes y tableros públicos durante la ejecución del programa.
Para el sector, el reto no será únicamente calcular correctamente la medida.
También será explicarla de forma suficientemente clara para que millones de usuarios puedan tomar decisiones antes de que llegue la factura.
